El amor es un túnel muy, muy oscuro y sin final

        Quizá sea hora de dejar de hablar de Juan Pablo Castels, y comenzar a hablar de María Iribarne, si queremos entender qué fue lo que sucedió. Porque si hablamos de Castels, vamos a decir, como ya se dijo tantas veces, que estaba solo, que estaba loco. Y como él mismo confiesa, fue él el que la mató.
        Se dirá, y se presupone, que Castels tenía algo del pesimismo del maestro Ernesto Sábato, el autor de “El Túnel”, su novela inmortal. Puede ser. Se dirá que sus contradicciones, que él mismo reconocía, que los recovecos de su alma, son también los de Castels. Puede ser. Pero creo que allí terminan las coincidencias. Ernesto Sábato, escritor, maestro (y conste que él detestaba todo tipo de “devoción” en la que caemos los seguidores de la cultura), Sábato, decíamos, era un hombre de mente universal y enorme, inteligente y culto. Sus opiniones tuvieron y tendrán siempre peso en la marcha de las ideas y de nuestra historia como país. Castels, su personaje, su obra, es un hombre doliente, torturado y obsesionado por un amor que seguramente a su maestro no lo hubiera desvelado así. De esa manera.  Creemos que así se terminan las similitudes, porque son personalidades diferentes.
El gran actor Horacio Rafart, en escena, como Juan Pablo Castels  
        Una y mil veces, quizá, le preguntaron a Sábato por este personaje. Con el tiempo, habrá olvidado  lo que había escrito, y Castels siguió su vida propia, amando, matando y luego, enfrentando la cárcel y sus recuerdos, que son peores que cualquier prisión. Porque de la prisión se sale. De los recuerdos, por el contrario, nadie escapa…
        Todo este razonamiento hacemos ahora, que han pasado varios días después del sábado 12 de agosto, cuando asistimos a una puesta inolvidable, la de “El Túnel”, en la piel de un actor enorme como es Horacio Rafart, y con la dirección de Guillermo Ale. Y Rafart nos transmitió punto por punto el profundo drama de Castels: un pintor no muy conocido, que detesta los círculos “consagrados” de la pintura, sumido en un enorme pesimismo por el destino de la Humanidad (y aquí se parece bastante al maestro Sábato), que vive una vida sin destino ni final, hasta que conoce a una mujer joven que él cree que lo salvará de tanta oscuridad. Se equivoca de plano: en este mundo, nadie puede salvar a nadie. O lo paga con su vida.
        Él mismo es un hombre de ideas bastante particulares. Considera a los criminales como “la gente más pura, más noble, más sana”, ya que se pregunta “porqué tenemos que soportar a esa gente a la que el criminal mata”. “Es lo que llamo una buena acción, siempre pensé así…”, dice convencido. Y quizá, a la larga, él piense que matando a María también realizaba una buena acción. Del amor al odio, de la supuesta salvación al desprecio más extremo, hay un paso muy pequeño, y Castels lo da sin dudarlo. El crimen, al final, es la consecuencia esperada. Él no puede con su vida. Jamás podrá con la de otro, que es un mundo aparte, que tiene leyes propias, y que él, encerrado en su túnel, vacío y oscuro, no puede entender.
        Excelente puesta del Grupo La Cuarta Pared en el Teatro Don Bosco de Bernal, donde el teatro dice “siempre presente” y no cualquier teatro, sino sólo del mejor. La escenografía, con su atril de pintor, sus pinturas, sus marcos, se completa con un juego de luces que no descansa, y que va marcando los tiempos del relato. Castels cuenta punto por punto la historia de un amor que no era tal: para él fue una obsesión que lo llevó al crimen. Para María, no lo sabremos nunca.
        El que habla siempre es Castels, y lo dice así: “Voy a contar la historia de principio a fin, porque me ilumina la esperanza de que una sola persona pueda entenderme”. “Existió esa persona, pero fue precisamente la persona que yo maté”, confiesa. Y matando a María, sus manos se quedaron vacías. Quedó solo dentro del túnel, y para siempre.
        El trabajo de Rafart es impecable, y va pasando por todas las emociones humanas: Castels descubre a María cuando, en un Salón de pintura, ve con asombro que la joven es la única que se detiene a mirar una ventanita de su cuadro “Maternidad”, en donde otra joven, en la tela, mira hacia el infinito con cierta tristeza. Con cierta angustia, quizá. El espíritu solitario y obsesivo de Castels no podía dejar pasar esa oportunidad de encontrar a esa otra persona que sintiera, tal vez, la desolación que él mismo sentía. Esperanza primero, obsesión después, alcohol mediante, violencia de a ratos, locura por fin, todos los momentos se unen en Rafart, en una actuación increíble. Castels de pie, con toda su humanidad a cuestas.
        Iniciar una relación no lo ayuda, como tampoco lo ayuda el alcohol. Su obsesión va ganando terreno, no puede retener ni dominar a María, no puede poseerla, no puede cercarla, no puede evitar que vea, o haya visto o conocido, a otros hombres. Toda su energía está puesta en transformarla en uno de sus cuadros, en una de sus telas, que puede pintar a piacere y que son extensiones de sí mismo. María no lo es.
        Y por esa razón decimos que habría que hablar de María, que como un sol está en el centro mientras los demás giran a su alrededor. Un antiguo novio que se suicida, su esposo ciego, su primo Hunter, y el mismo Castels, dependen de ella para hacer funcionar sus vidas.  De alguna manera, ella hace girar el mundo, y todos obtienen un poquito de María sin que nadie llegue a conocer o a saber de ella. Pero tienen ese poquito, que no quieren resignar. Claro, es un tipo de relación que jamás termina bien. Y es por eso que Allende, el esposo ciego, cuando se entera del crimen, le grita “¡insensato!” a Castels,  y el pintor no entiende. No puede entender. Desde su túnel, apenas ve su oscuro, frío y viscoso mundo interior. Pero no puede ver el universo completo, con María en el centro y todos los hombres, todos esos hombres, girando a su alrededor. Pero las relaciones humanas no aceptan “medios amores”, que están basados en el ocultamiento, en la falsedad que Castels le reprocha. Los “medios amores” no pueden terminar bien.
        “Tenía que pensar las cosas buenas de ella, su cuerpo, su voz” dice el pintor, cada vez más atrapado con su angustia, por su obsesión. “Tenía que olvidarme de todo lo demás; juro que lo intenté, pero no pude”. Y en una carta que ella le envía desde la estancia, él encuentra una respuesta que espera: “Allí se veía que éramos el uno para el otro, y yo te maté; yo por mi egoísmo, yo por mi crueldad, yo te maté por amor”. “Yo vivía obsesionado por el tipo de amor que tenía por mí”, recuerda. “Yo no sé qué es el amor verdadero”, reflexiona, y al fin llega a la peor de las conclusiones, “vos tenés razón, yo soy un monstruo”.
        Quizá Castels diga "monstruo", la ciencia podrá decir “paranoico”, o algo así.
        Nosotros decimos que bajo ningún concepto se pierda, amigo lector,  esta puesta estupenda, que lo hará vibrar y cuestionar sus esquemas sobre ese mal y ese bien tan antiguo como peligroso, llamado Amor.
        Que puede transitar todos los túneles, y convertirlos en tragedia.
Final de "El Túnel" con aplausos más que merecidos
Entrevista a los miembros de La Cuarta Pared
https://www.facebook.com/ReporterosInfiltra2/videos/vb.632795826855685/742239405911326/?type=2&theater
El actor Horacio Rafart con la periodista Adriana Sylvia Narvaja
Vean aquí la maravillosa recreación que León Klimovsky, junto al mismo Ernesto Sábato, filmaron en el año 1952 y que se puede ver en Youtube
https://www.youtube.com/watch?v=9KqjomrC0q8
Los protagonistas del film son actores de la talla de Laura Hidalgo, Carlos Thompson, Santiago Gómez Cou, Bernardo Perrone, Maruja Gil Quesada, Pascual Pellicciotta, Ricardo Lavié, Enrique Fava, Margarita Burke, Beba Bidart y Miguel Ligero.
Afiche de promoción de la película "El Túnel", estrenada el 1ero. de abril de 1952 
Biografía de Ernesto Sábato
Ernesto Sabato (Rojas; 24 de junio de 1911-Santos Lugares; 30 de abril de 2011)3 fue un escritor, ensayista, físico y pintor argentino. Su obra narrativa consiste en tres novelas: “El túnel”, “Sobre héroes y tumbas” (considerada una de las mejores novelas argentinas del siglo XX) y “Abaddón el exterminador”. También se destacó como ensayista, autor de libros como “Uno y el Universo”, “Hombres y engranajes”, “El escritor y sus fantasmas” o “Apologías y rechazos”, en los que reflexiona sobre la condición humana, la vocación de la escritura o los problemas culturales del siglo XX. Fue el segundo argentino galardonado con el Premio Miguel de Cervantes (1984), luego de Jorge Luis Borges (1979).
Su longeva existencia lo llevó a ser un autor muy presente durante el siglo pasado y también durante la primera década del corriente. Aunque se preparó para dedicarse a la física y a la investigación en este campo, su acercamiento al movimiento surrealista, especialmente a algunos escritores y artistas de esta corriente, torció de alguna manera su destino y terminó por darle rienda suelta a su inquietud como autor. Su visión existencialista —reflejada en las tramas tenebrosas de sus novelas pobladas de personajes extraviados de sus valores morales—, su manera de exponer ideas y conceptos, su facilidad retórica y la sapiencia a la hora de introducirse en la psicología de los individuos, lo erigieron en una de las grandes plumas de su tiempo y de su país.
Fuente: Ernesto Sábato en Wikipedia.
https://es.wikipedia.org/wiki/Ernesto_Sabato
El atril de Castels, donde todo comienza...
Las fotos pertenecen a Adriana Sylvia Narvaja, conductora del ciclo "Algo Especial Protagonista del Presente", periodista y docente de Quilmes, República Argentina. Agradecemos al Teatro Don Bosco de Bernal, y a sus coordinadores, Marisol Vecchi y Alejandro Pepe,  por tan estupenda invitación.

La olla y el palo (cuento de los indígenas del África Occidental)

        Hubo un largo y riguroso período de carestía en la comarca donde vivía Anansi. Desde hacía muchos días no conseguía alimentos para su familia. En cierta ocasión se sentó desesperado en la playa y al cabo de un rato divisó, allá a lo lejos, en el mar, un islote del que surgía una gran palmera. Resolvió trasladarse a la isla y trepar al árbol, con la esperanza de hallar en él algunos cocos. La dificultad estaba en llegar allí.
        En eso pensaba cuando descubrió, en un recodo de la playa, una canoa vieja. Poco segura parecía, pero Anansi no contaba con otros medios y se decidió a emplearla.
        Las primeras seis tentativas fueron infortunadas. Cada vez que Anansi comenzaba a alejarse de la costa, se levantaba una ola formidable que empujaba la frágil embarcación y la echaba a tierra. Pero Anansi persistió y en la séptima tentativa consiguió salir aguas afuera. Dirigió como pudo la canoa vieja y al fin llegó a la isla de la palmera. Ató la canoa al tronco del árbol, cuyas raíces bañaba el agua, y, sin perder tiempo, trepó hasta lo alto. Una vez arriba arrancó los cocos y los arrojó, uno tras otro, para que cayeran en la canoa. Y he aquí que, uno tras otro, caían fuera de la canoa y desaparecían en el agua. Sólo uno le quedaba en las manos. Anansi tomó puntería con mucho cuidado y lo arrojó. Ese último coco cayó también al agua. Perdió todos los cocos sin siquiera haber probado uno sólo.
 Obra pictórica del pintor Dang Can 
        No pudo soportar la idea de regresar con las manos vacías a su choza donde lo esperaba la familia hambrienta, y, desesperado, se arrojó al agua. Dióse cuenta, con gran sorpresa, de que no se ahogaba. Descendía plácidamente y al cabo de un momento se halló delante de una linda casa que se levantaba en el fondo del mar. En eso se asomó a la puerta un anciano, el cual preguntó a Anansi qué necesitaba con tanto apremio que se había atrevido a ir a buscarlo a la casa del trueno. Anansi le habló de su afligente situación. El anciano lo escuchó con visible simpatía. Luego entró en la casa y, a poco, volvió a salir de ella llevando una olla. Al dársela a Anansi le dijo que en adelante no sufriría hambre, pues en aquella olla habría comida suficiente para él y para su familia. Anansi le dio las gracias, se despidió y, rápidamente, volvió a la canoa.
        Corto trecho había recorrido cuando quiso poner a prueba la maravillosa propiedad de la olla que llevaba en la canoa. Dijo, pues:
- Olla, olla: haz para mí lo que solías hacer para tu amo- Al instante, desbordaron de la olla toda clase de apetitosos alimentos. 
        Anansi comió a su antojo, cosa que, por cierto, mucho necesitaba.
        Al llegar a tierra, su primer pensamiento fue el de correr hasta su choza y llamar a su mujer y a sus hijos para que participaran del contenido dela olla maravillosa. Pero lo contuvo un sentimiento de increíble egoísmo.
- Puede ser que mi familia acabe con todo lo que hay en la olla y luego no me quede nada para mí. Lo mejor será esconder la olla para que a mí no me falte nunca de comer.
        Y, en efecto, escondió la olla.
        Llegó a su choza y simuló hallarse agotado por la fatiga y el hambre. No había en la choza ni una pulgarada de harina. La mujer y los hijos se caían de debilidad, pero el egoísta de Anansi no se conmovió. Al contrario, se congratuló de la idea de haber escondido la olla en un compartimiento de la choza en el que se encerraba de ver en cuando para comer hasta hartarse. La mujer y los hijos se ponían cada vez más delgados y Anansi cada vez más grueso. Los otros sospecharon que había un secreto y resolvieron averiguarlo. Su hijo mayor, Kueku Tsin, poseía la facultad de convertirse en cualquier animal o cosa. Se convirtió, pues, en una mosca pequeñita y siguió al padre adondequiera que iba.
 Escultura de Nigeria, África 
        Un día Anansi se encerró en el compartimiento de la choza, comió a su sabor y luego salió, simulando que buscaba ansiosamente algo que comer. Pero Kueku Tsin lo había seguido y cuando el padre se alojó, recobró la forma humana, sacó la olla del escondrijo y llamó a la madre y a los hermanos. Todos comieron abundantemente, como nunca lo habían hecho en su vida.
        Ya satisfecho el apetito, la mujer dijo que, para castigar a su marido, llevaría la olla a la aldea e invitaría a todos a comer. Fue lo que hizo. Pero, desgraciadamente, al preparar alimento para tanta gente, la olla se calentó demasiado y se derritió. La mujer ordenó a los hijos que no dijeran nada.
        Lo primero que hizo Anansi cuando regresó, fue encerrarse en su cuartujo para entregarse a la comilona de costumbre. ¡La olla había desaparecido! Miró consternado a su alrededor. No se veía ni vestigio de la maravillosa olla. Sin duda, alguien había descubierto el secreto. Alguien de su familia. Pero él lo castigaría.
Escultura de dioses africanos 
        No dijo nada, pero a la mañana siguiente, muy temprano, se fue a la playa, donde había dejado la canoa vieja. Se embarcó en ella y, sin que Anansi hiciera movimiento alguno, la canoa se dirigió por sí sola hacia el islote. Llegado allí, Anansi ató la canoa al  tronco y trepó como la vez anterior. Apenas tocaba un coco, se desprendía y se le quedaba en la mano. Los arrojó uno tras otro y todos cayeron dentro de la canoa. Una vez abajo, Anansi tomó los cocos y los arrojó intencionalmente al del agua. Luego, saltó de la canoa y se sumergió. Y volvió a verse delante de la casa de trueno. Y el trueno volvió a escucharlo con afectuosa atención.
        Esta vez el anciano le regalo un palo derecho y pulido, verdaderamente un lindo palo, y lo despidió. Apenas la canoa se puso en movimiento, Anansi no pudo resistir al deseo de probar las propiedades del palo y exclamó:
- Palo, palo: haz para mí lo que solías hacer para su amo.
Escultura de Nigeria, África 
        Y al instante el palo saltó y comenzó a descargar recios golpes en todo el cuerpo de Anansi, que se vio obligado a saltar al agua para librarse de una paliza mayor. Ganó a nado la orilla, y dejó que la canoa y el palo fueran arrastrados por las aguas. Regresó a su choza todo dolorido y, sobre todo, arrepentido por no haberse comportado más sensatamente desde el principio.
Este cuento africano fue publicado en el Diario La Prensa de la República Argentina, del día 27 de abril de 1932, y su foto pertenece a Adriana Sylvia Narvaja, conductora de "Algo Especial Protagonista del Presente", periodista y docente de Quilmes, Provincia de Buenos Aires, República Argentina. 

Excelsa

por Carlos Ortiz 
Pasa la bella donna
e par che sogna.
Con la majestad olímpica de diosa
Pasa la reina, la del busto regio;
La que lleva en su frente esplendorosa
La palidez marmórea de los nardos,
Y en su voz argentina el suave arpegio
Que surge de las arpas de los bardos.

Pasa ondulante, sideral, esbelta,
Y todo ante su paso se perfuma;
Ella es la Venus Afrodita, envuelta
        No en el níveo ropaje
        De la pálida espuma,
Sino en la seda de crujiente traje. 
No “el flamenco nadando en la laguna”:
Es el cisne que cruza por el lago
A los tenues fulgores de la luna;
Es la visión que en el ensueño vago,
En los ensueños de la mente, flota;
Es endecha, es arrullo, es melodía,
        Es la trémula nota,
        Es la suave armonía
Que de las cuerdas de la lira brota;
Es música, es efluvio y es destello,
Rayo de luz, perfume de las flores,
Es creación de lo artístico y lo bello,
Es el ritmo triunfal de los amores!

Ella es la reina blonda, inspiradora
De los líricos cantos del poeta;
Es la maga que hechiza y que fulgura,
        La maga seductora
        Que las almas sujeta
Al supremo poder de su hermosura.
Subyuga a su poder los corazones;
Hace soñar, como la rubia Amira
        De las “Hojas al viento”.
Hace elevar el alma a otras regiones.
¡Excelsa! ¡Excelsa! Su hermosura inspira:
Hace brotar en mágicas canciones
¡Trovas de amor de la vibrante lira! 
"Excelsa",
de "El Poema de las Mieses"
de Carlos Ortiz
Editado por Talleres Gráficos Argentinos
Carlos Ortiz nació en Chivilcoy, Provincia de Buenos Aires, el 2 de enero de 1870, y tomó el camino de la poesía siguiendo la estela del gran Rubén Darío. En esta edición se han reunido dos libros, "El Poema de las Mieses" y "Cantos de Amor, de Esperanza y de Duda", aunque su obra literaria es mucho más extensa. Falleció en su ciudad natal a los cuarenta años de edad, víctima de un asesinato político, el 3 de marzo de 1910.
Dice Wikipedia: "En Chivilcoy, desde 1939, existe un busto en su homenaje en la plaza principal y otro en la escuela n.º 28 que lleva su nombre, al igual que en una calle de allí. También se descubrió el 3 de marzo de 1911 una placa recordatoria en la bóveda familiar en el cementerio de La Recoleta, en Buenos Aires. Una calle de esa ciudad, en el barrio de Flores, lleva su nombre".
Fuente: del sitio Wikipedia - Carlos Ortiz (poeta)
https://es.wikipedia.org/wiki/Carlos_Ortiz_(poeta)

Las imágenes pertenecen al sitio Todo Mail de la web, y son de la autoría del pintor Pino Deni.
Del sitio Todo Mail - Obras del pintor italiano Pino Deni
http://www.todo-mail.com/content.aspx?emailid=8103

Alemanes dejan el cerdo en tanto el país se vuelve vegetariano

En el país de Europa con la mayor producción de porcinos y el consumo más alto de carne de cerdo, la demanda de jamón y salchichas ha caído durante al menos tres años consecutivos. Así lo sostiene la publicación del 13 de julio pasado, del sitio Gestión del hermano país del Perú. Alemania se vuelve vegetariana, y la caída continúa. 
        “La nación que dio al mundo las salchichas de cerdo y de Viena está reduciendo su consumo y llenando el plato con más comidas vegetarianas” sostiene la publicación. “El año pasado los alemanes consumieron la menor cantidad de carne de cerdo desde al menos 2005, y la caída continuará en 2017, según Agriculture Market Information (AMI) de Bonn”.
        La noticia no deja de llamar la atención: en el país de Europa con la mayor producción de porcinos y el consumo más alto de carne de cerdo, la demanda de jamón y salchichas ha caído durante al menos tres años consecutivos. Alemania se vuelve vegetariana.
        Pero todavía no está todo dicho. El cerdo aún representa más de la mitad de la carne que se consume en la primera economía del continente. Pero está perdiendo cuota de mercado ante las aves y la carne vacuna y compite más con opciones vegetarianas en las tiendas y los restaurantes.
        El cambio refleja la preferencia de los alemanes por dietas más saludables y una producción de alimentos sostenible y respetuosa del medio ambiente. Hay que tener en cuenta también que ha habido una afluencia de refugiados que no comen cerdo.
        “Si bien sigue habiendo mucho interés en los platos de carne de cerdo, adaptamos nuestro menú”, dijo Christoph Wagemann, jefe de compras y control de la cervecería Zum Schluessel de 167 años de antigüedad del casco antiguo de Düsseldorf, que ahora sirve un “chili con soja” vegano además de salchichas de carne tradicionales. “Los grupos más grandes siempre tienen vegetarianos o veganos”, sostiene Wagemann.  Hoy un restaurant que se precie de “moderno” sí o sí tiene un menú vegetariano, para satisfacer las necesidades de una creciente población que va dejando la carne por motivos espirituales, éticos… o por moda. Pero la dejan.
 Carne de cerdo al horno 
Cerditos con historia 
        De acuerdo con la publicación de Gestión, el cerdo tiene una larga historia en Alemania, que incluso posee un museo entero dedicado al Currywurst, una salchicha barata de la era de la Guerra Fría que mezcla la carne con ketchup condimentado. Las salchichas del país vienen en más de 1.500 variedades regionales, en su mayoría hechas de carne de cerdo, según la Asociación Alemana de Carniceros.
       “El consumo total de carne de cerdo en Alemania ha caído un 10 por ciento desde 2011, a alrededor de 2 millones de toneladas el año pasado, según los datos reunidos por la firma de investigación Euromonitor International asegura Gestión. Pero los números no son iguales en todas partes.  “Durante el mismo período, la demanda aumentó en las vecinas Polonia, Francia y Austria”, aclara.
        Y el consumo sigue bajando. “En promedio, los alemanes comieron unos 36,2 kilos de cerdo cada uno el año pasado, frente a 40,1 kilos en 2011”, sostiene la publicación.  “Fue la cifra más baja desde que AMI comenzó a registrar datos”.
        La disminución fue tan pronunciada que superó los aumentos de las aves de corral y la carne de res, lo que significa que el consumo total de carne en el país cayó a 60 kilos, el más bajo desde 2006.
 Fiesta de la salchicha, salchicha blanca alemana 
Digamos NO al consumo de carne 
        Alemania sigue siendo el mayor mercado de cerdo de la Unión Europea, pero en lo que hace a consumo por persona, los austríacos, los polacos y los españoles comen más, de acuerdo con los datos de Gro Intelligence.
        El atractivo de la carne de cerdo se ha visto afectado por recientes escándalos de bienestar animal y revelaciones de que los criadores mantienen a los cerdos en espacios cerrados de menos de un metro cuadrado. La creciente preocupación por el enorme maltrato al que son sometidos los inocentes animales ha despertado una ola de compasión y conciencia que ya no se detendrá.
        Casi 60 millones de cerdos se faenan anualmente en Alemania, principalmente en Baja Sajonia y Renania del Norte-Westfalia, según la oficina estatal de estadísticas. También hay una creciente preocupación por la carne procesada después de que la Organización Mundial de la Salud clasificara al jamón y las salchichas como carcinógenos.
        De este modo, la ola de conciencia sobre lo que comemos y su directa relación con el aumento de enfermedades como el cáncer, hace descender el consumo de este peligroso alimento en que se ha transformado la carne. Llena de antibióticos, productora de enfermedades, victimaria de miles y miles de animales sufrientes, la carne va quedando en el prehistórico recuerdo de muchos consumidores.
Fuente: del sitio Gestión, El Diario de Economía y Negocios de Perú
http://gestion.pe/tendencias/alemanes-dejan-cerdo-tanto-pais-se-vuelve-vegetariano-2194936

Crean bolsas que se convierten en agua al ser lanzadas al mar

        El sitio Colombia.com publicó el pasado 20 de julio de 2017 una noticia muy interesante: crean bolsas que se convierten en agua, son iguales a las bolsas plásticas actuales, sirven como abono y no son tóxicas para ningún ser vivo.
        Esta publicación, de este sitio que tiene sede en Bogotá, nos informa sobre las declaración del biólogo Kevin Kumala, quien ha diseñado una novedosa bolsa que puede ayudar con los grandes problemas climáticos que provocan las actuales bolsas plásticas en el planeta Tierra.
        Kumala las ha bautizado 'Avani I am not plastic'  y están elaboradas de base de fibras de la planta de la yuca. Lo increíble es que se hacen con el mismo proceso en que se fabrican las bolsas de petróleo.
        “Tienen la misma apariencia que una bolsa de plástico convencional con la diferencia de que esta es biodegradable, no son tóxicas para los animales o humanos y al ser lanzada al mar se convierte en agua” comenta el sitio Colombia.com.
        Al parecer, la idea surgió a partir de la visita que hizo el biólogo a su natal Indonesia tras vivir 10 años en Estados Unidos y encontró que las hermosas playas en las que pasaba su infancia estaban llenas de montañas de basura. Y evidentemente decidió que cambiar las cosas estaba, en parte, en sus manos.
        En principio, el costo de esta bolsa es todavía el doble de las bolsas de plástico comunes. Pero de seguir avanzando las investigaciones, no dudamos que su precio se hará más accesibles y estas bolsas serán una gran solución para ayudar a sanar nuestro planeta.
        Para reforzar la idea, en este video Kumala bebe una de estas bolsas disuelta en agua caliente demostrando que en realidad no hacen daño al organismo:

Fuente: “Crean bolsas que se convierten en agua al ser lanzadas al mar”, del sitio Colombia.com
http://www.colombia.com/tecnologia/ciencia-y-salud/sdi/159276/crean-bolsas-que-se-convierten-en-agua-al-ser-lanzadas-al-mar

El desplazamiento provocado por el cambio climático

En su sección Noticias/Internacional, el sitio del diario New York Times Edición en Español ha publicado una nota de la periodista Jessica Benko, el pasado 25 de abril de 2017. En esta nota, Benko detalla cuáles son los lugares del mundo donde se han producido movimientos migratorios debido al calentamiento global, y que a su vez podrían llegar a constituirse en factores de desestabilización geopolítica. Son cinco zonas críticas que necesitan atención con urgencia. 
        "El cambio climático no tiene los mismos efectos en todo el planeta ni las mismas consecuencias a largo plazo para todo mundo.
        Este mapa ilustra alteraciones humanas (en este caso son datos de las Naciones Unidas que corresponden a casi 64 millones de “personas desplazadas”, una cifra que se triplicó con respecto a la de 2005) y también alteraciones climáticas, expresadas con datos del índice climático de la NASA designado Common Sense Climate Index. La correlación entre ambos tipos de alteraciones es impresionante.
        El cambio climático es un “multiplicador de amenazas”: contribuye a la inestabilidad económica y política, además de agravar sus efectos; intensifica desastres de aparición repentina, como inundaciones y tormentas, y también desastres de aparición paulatina, como sequías y desertificaciones. A su vez, estos desastres hacen que se pierdan cosechas, aumente el hambre y se agraven las condiciones de hacinamiento en los centros urbanos. Estas crisis enardecen el desasosiego político y recrudecen los efectos de la guerra, lo cual produce más desplazamientos.
Refugiados climáticos 
        No existe una definición legal reconocida internacionalmente para los términos “inmigrantes ambientales” o “refugiados climáticos”, por lo que no existe un registro formal que indique cuántas personas han abandonado su hogar debido a que el cambio climático les ha hecho imposible continuar con sus vidas o tener un sustento. Sin embargo, en una encuesta realizada en 2010 por Gallup, cerca del 12 por ciento de los encuestados, que representan un total de 500 millones de adultos, afirmaron que se verían obligados a mudarse en los siguientes cinco años debido a problemas ambientales graves.

1. Cuenca del Amazonas
Conforme se derriten los glaciares, se reducen las reservas de aguas dulces en la llanura andina, lo que ocasiona más tensiones entre los habitantes y las operaciones de la industria minera y agropecuaria que consumen gran parte del agua restante. Algunos investigadores predicen que este conflicto por los recursos atraerá más inmigrantes a la cuenca del Amazonas, donde muchos ya se dedican a la minería informal y al cultivo de coca, lo cual podría propiciar el surgimiento de sindicatos delictivos.
 Árboles Baobabs 
2. Lago Chad
El lago Chad, un recurso vital para Camerún, Chad, Níger y Nigeria, se ha reducido en más del 90 por ciento desde 1963. Esta catástrofe ecológica es un factor más que contribuye a la crisis del grupo insurgente Boko Haram, el cual ha provocado el desplazamiento de 3,5 millones de personas.
3. Siria
En 2007, comenzó un periodo de tres años de sequía en Siria oriental, Turquía, el norte de Irak y el área occidental de Irán; la peor que ha sufrido la región desde que se cuentan con datos científicos. En Siria, la escasez de agua, las cosechas perdidas y las muertes del ganado hicieron que 1,5 millones de personas se desplazaran de áreas rurales a las ciudades. Los precios de los alimentos se dispararon, lo cual agravó las tensiones económicas y sociales, y dejó a los sirios en una situación terriblemente vulnerable al estallar la guerra.
4. China
Los desiertos de este país han aumentado en 54.000 kilómetros cuadrados desde 1975, lo que ha eliminado tierras de cultivo y ha ocasionado la producción de devastadoras tormentas de arena. El gobierno ha reubicado a cientos de miles de “inmigrantes ecológicos”, muchos de los cuales pertenecen a minorías religiosas o étnicas, de las áreas afectadas del norte de China.
5. Filipinas
Muchos modelos del clima predicen que el alza en la temperatura de los océanos hará que se intensifiquen los tifones y las tormentas tropicales, adquiriendo mayor poder de destrucción. Desde 2013, casi 15 millones de personas han sido desplazadas en Filipinas debido a los tifones y las tormentas. El tifón que ha ocasionado más muertes, Haiyan, mató a más de 7000 personas".

Fuente: New York Times Edición en Español - Nota de Jessica Benko.
https://www.nytimes.com/es/2017/04/25/el-desplazamiento-provocado-por-el-cambio-climatico/?mc=adglobal&mcid=facebook&mccr=ES&subid=LALs&subid1=TAFI

Democracia

por Leonard Cohen
Esta llegando a través de un agujero en el aire,
de aquellas noches en la plaza Tiananmen.
Está llegando del sentimiento,
que no alcanza a ser real,
o es real, pero no está exactamente aquí,
de las guerras contra el desorden,
de las sirenas de noche y día,
de las hogueras del vagabundo,
de las cenizas del gay,
La democracia está llegando a U.S.A.
Está llegando a través de una grieta en la pared,
de una visión inundada de alcohol,
de la asombrosa explicación
del sermón en la montaña,
la cual no pretendo si quiera entender.
Está llegando del silencio
sobre el muelle de la bahía,
del valiente, del atrevido, del herido
corazón del Chevrolet.
La democracia está llegando a U.S.A.
Está llegando del pesar sobre las calles,
los lugares santos dónde las razas se encuentran
del bitchin homicida,
Eso va hacia abajo en cada cocina,
determinar quién servirá y quién comerá
de los estados de decepción,
dónde las mujeres se arrodillan para rezar,
por la gracia de Dios en el desierto de aquí,
y en el desierto de allá lejos.
La democracia está llegando a U.S.A.
Coro
Navega, navega,
Oh poderoso barco del estado,
hacia las orillas de la necesidad
pasados los arrecifes de la envidia,
a través de los nubarrones de odio,
navega, navega, navega...
Está llegando a América primero,
la cuna de lo mejor y lo peor.
Aquí ellos consiguen la autonomía
y la maquinaria para el cambio
y aquí ellos consiguen la sed espiritual
aquí la familia está rota
y aquí el solitario dice
que el corazón ha conseguido abrirse
de una forma esencial.
La democracia está llegando a U.S.A.
Está llegando desde las mujeres y los hombres,
Oh cariño, haremos el amor de nuevo
iremos hacia abajo tan profundo,
que el río se va a derramar,
y las montañas van a gritar ¡Amén!
Está llegando como una marea,
bajo el influjo lunar,
majestuoso, misterioso,
en amorosa formación.
La democracia está llegando a U.S.A.
Coro
Soy sentimental, si sabes a qué me refiero,
amo el país pero no puedo quedarme en la escena,
y no estoy en la derecha o en la izquierda,
simplemente me quedo esta noche en casa,
perdiéndome en esa pequeña pantalla sin esperanzas
pero soy testarudo como aquellas bolsas de basura
que el tiempo no puede descomponer
soy chatarra pero aún me sostengo en alto
este pequeño ramillete salvaje.
La democracia está llegando a U.S.A.
Conozcan a este enorme poeta y cantante en este tema de Youtube 
https://www.youtube.com/watch?v=ltxgSePnmTU
Biografía de Leonard Cohen 
Leonard Norman Cohen (California, Estados Unidos; 7 de noviembre de 2016) fue un poeta, novelista y cantautor canadiense. Como músico desarrolló una carrera con una continua exploración de temas como la religión, la política, el aislamiento, las relaciones personales y la sexualidad, y ha sido definido por el crítico Bruce Eder como «uno de los cantantes y compositores más fascinantes y enigmáticos de finales de los 60». Cohen ha sido introducido en el Salón de la Fama del Rock and Roll de los Estados Unidos y en el Salón de la Fama Musical de Canadá. Recibió la Orden de Canadá, la Orden Nacional de Quebec y en 2011 fue galardonado con el Premio Príncipe de Asturias de las Letras.
Fuente: del sitio Wikipedia - Leonard Cohen
https://es.wikipedia.org/wiki/Leonard_Cohen

El difícil tema del amor igualitario, tan discriminado y tan valiente

  “No ser amados es una simple desventura; la verdadera desgracia es no amar”
 Albert Camus
        Un espectáculo muy completo pudimos disfrutar el pasado sábado 29 de julio en el Teatro Don Bosco de Bernal. Y decimos completo porque hubo teatro, hubo música y hubo video. Así fue concebido por el Grupo Di-versos, con su Directora al frente, María del Carmen de la Iglesia, y su estupendo grupo de actores, músicos y asistentes.
        Pero todo es poco para hablar de un tema que nos concierne a todos, que es el tema del amor, y del amor libremente elegido. El amor plural del “Género Plural”, el amor del mismo sexo. Y el amor no correspondido que se transforma en obsesión. Ambos dos.
 La vida de Facundo e Ivanna se derrumba día a día, por falta de amor verdadero 
        Y ambos dos estuvieron sobre el escenario al mismo tiempo. Créame, amigo lector, que el resultado fue contundente: del lado de la izquierda, un matrimonio común (no queremos decir “normal” porque en este mundo nunca se sabe qué es normal y qué no, cuando lo normal debería ser el hecho de ser amado y ser feliz), y del lado de la derecha, una pareja de “amigos” que esconde una relación igualitaria que Dios sabe si triunfará o no. Nosotros no lo diremos, no adelantaremos el final.
        Contamos que el espectáculo es completo, y por eso vimos un video (a cargo de Baires Digital, con Luis Castro y Leonardo Acuña al frente), donde una mujer cuenta su historia, toda la discriminación que ha sufrido por su elección igualitaria, todo el camino recorrido y sembrado de dolor. Luego, disfrutamos al trío que se presentó en vivo con un hermoso tema: Emiliano Anastasio (guitarra), Virginia Fernández (voz) y Mateo Martínez (en sus jóvenes 13 años con su guitarra).
Hermosa música a cargo del trío Anastasio en guitarra (derecha), Fernández en voz (centro)
y Martínez en guitarra (izquierda) 
        La escenografía, completa con muchos elementos  y que demuestra mucho interés y preocupación por el detalle, divide al escenario en dos. Así la historia va transcurriendo a la par, lo que es exactamente lo que se necesita: un relato lineal, temporal, hubiera impulsado a que inmediatamente “tomemos partido” por alguna de las parejas. Mostrando el dolor de ambos dúos, el relato será más contundente. Felicitaciones por esta decisión.
        Del lado de la izquierda, como dijimos, hay una mesa de cocina y un matrimonio común que está en crisis. El marido falta de casa repetidamente, con excusas que ya no son creíbles, mientras la mujer se va hundiendo poco a poco en una profunda depresión. Su condición de mujer dependiente, económica y afectivamente, no la ayuda a salir adelante, a tomar las riendas de la propia vida, a ver con claridad qué importante es su vida (para ella misma, ya que para su esposo ya no lo es) y cuántas cosas puede hacer por ella. Hoy no puede hacer nada. Sólo puede reclamar y reclamar sin descanso, sin detenerse ni poder poner un límite a esta situación que incluye una mentira, la del esposo que continúa una situación en la que ya no cree.
Germán discute con Roberta, con quien tiene una "amistad" que no tiene futuro 
        Del lado de la derecha, un living muy bien dispuesto, cómodo, con un gran sillón de varios cuerpos. Sobre él, una pareja de amigos hace el amor. Pero la condición de amigos no implica que la mujer se detenga, a su vez, en sus reclamos. No quiere amistad, quiere más. El dueño de casa la insta a dejar el lugar: no está demasiado interesado en continuar discutiendo si la amistad es válida o puede dar lugar a más. Habla con circunloquios sobre “una relación igualitaria”, pero no cuenta la verdad de la situación: está esperando a otra persona. Luego sabremos que espera a quien verdaderamente ama. Sólo aclara que “hacer el amor tiene que ver con estar bien con esa persona”. Porque esta supuesta “amistad” no llena los casilleros de la necesidad de su alma.
        Hablemos ahora de los actores, que han dado de sí lo mejor. Victoria Spinelli está en la piel de “Ivanna”, la sufriente mujer que siente el abandono de su esposo, en quien confió como pilar de todo su sueño: la familia tradicional en la que no quiere dejar de creer. Su amiga, Leticia Albertazzi Bertoncello, como “Carolina”, intenta apoyar a su amiga Ivanna pero a su vez la ama, y sufre por verla sufrir, y sufre por su rechazo como pareja y como mujer.
 Carolina intenta hacer reflexionar a Ivanna sobre lo endeble de su situación personal, a la vez que la ama 
        Del otro lado, Daniela Velázquez como “Roberta”, espera una relación intensa allí donde no la hay, ya que Pablo Battistelli, como “Germán”, tiene otros sueños, que intentará llevar adelante. Y en medio, Celso Balbuena como “Facundo”, cuya alma agoniza con todas las agonías de la duda, de la difícil disputa entre “lo que se debe” y “lo que se siente”. Mientras tanto, deberá escuchar los reclamos de Ivanna, que le reprocha que siempre se aleja para “conectarse con él mismo”. “¡Todo te contecta con vos mismo! ¡Todo te conecta con vos mismo! ¿Cuándo vas a hacer algo que te conecte conmigo, Facundo?” grita Ivanna. Cada día, cada hora, sus vidas se derrumbam, y no pueden hacer nada para detenerlo.
        La Dirección de María del Carmen de la Iglesia ha pensado en una obra inteligente, con buena música y buenos “tiempos” para que los actores muestren todo lo que pueden dar, y todo lo que pueden expresar. Y lo que pueden expresar es el tema del amor, en toda su extensión. El amor, el viejo tema de la literatura, del cine, de las novelas. El amor que no puede dominarse, que no se elige pero se sufre, que se presenta frente a nuestros ojos y hace saltar toda nuestra vida, nuestra estructura y nuestra mente por el aire. A veces con final feliz. A veces.
 Nada será fácil para la vida de Germán y Facundo, quien deberá afrontar una difícil decisión 
        A la completa escenografía se suma el Make Up de Marina Solange García, y un vestuario que, en algunas ocasiones, se pierde por allí, pues la obra contiene escenas de desnudez muy bien puestas y asumidas, muy bien contenidas y apropiadas a la obra, que es una obra sobre el amor, en todas sus formas. Y el amor también se hace, sobre la mesa de la cocina, o en el sillón. Y  bienvenido el amor que se representa en la dosis justa, y que no escandaliza, gracias a la buena actuación de los participantes y a la buena dirección.
        Pero el amor también plantea la necesidad de decisiones, y trae dolor. “Ella (su mujer) me lo hace cada vez más difícil, y yo me siento lleno de culpas” dice Facundo, y agrega: “Yo tengo demasiado miedo de todo esto, Germán; otra vez volver a creer, otra vez recomenzar… Pero si yo elegí estar con ella, casarme, no sé qué es lo que me pasa”. Germán le contesta: “¡No te pasa nada! ¡No vas a ser el primero ni el último en divorciarte”. Finalmente, le dice la verdad que tanto tema escuchar Facundo: “Las respuestas las tenés sólo vos”. Touché.
        Hay que elegir. El amor sólo se podrá vivir luego de esa decisión. Antes y después, la discriminación, la duda, la oscuridad. Una vez elegido, el amor se deberá enfrentar como se le pone el pecho a la tormenta. Así, Germán le recrimina a Roberta su opinión discriminatoria sobre las relaciones igualitarias, que tienen tanto amor (o tan poco, según el caso) como las otras: “¡El amor es ciego! Vos sos parte de esta sociedad castrada que se asusta de lo que no entiende”, la acusa. “No hay que estar solamente bien en la cama; en la vida hay que estar bien”, le dice. Pero ella no lo entiende.
        Roberta no imagina que Germán quiere una relación de amor verdadero, y no lo encuentra en ella. No lo encontrará en ninguna mujer, pues su elección es diferente, y así se lo cuenta a Facundo. “Vos pensás que es fácil para mí, en la escuela, en el laburo, tener que ‘caretearla’ para mostrar lo que no sos, y te confundís y estás mal” cuenta Germán su historia que va desenvolviendo su amor igualitario, con dolor, con angustia. “Se te ocurre buscar apoyo en tus amigos, y te encontrás que se te quedan mirando como si no te conocieran…¡y vos me decís que es fácil! Los amigos se borran, no están, la familia no está. Además, no todos tenemos la suerte de tener una familia que esté al lado tuyo. Y estás solo…”. De todos modos, Roberta no hubiera escuchado esta historia, no lo hubiera podido aceptar. Ivanna, ¿lo aceptará?
 Merecidos aplausos para el Grupo Di-versos en el saludo final 
        Ésta es la inquietud y la pregunta que queda flotando en el aire, y un final que habrá que ver. Y siempre el amor, el culpable, el ausente, el que supuestamente cerrará todas las heridas (cuando abre tantas y tan profundas). El que nos salvará de la soledad en que cada uno vivimos, desde que nacemos hasta que morimos.
        Nos salvará o no, depende de cómo lo vivamos. Sea cual sea el amor, hay que afrontarlo, es un puente endeble que hay que pasar. “Temer al amor es temer a la vida, y los que temen a la vida ya están medio muertos”, dice Bertrand Russell.
        Pasar el puente y estar vivo, hasta el final.
 El Grupo Di-versos con la conductora del programa de radio, Adriana Sylvia Narvaja 
Las fotos pertenecen a la conductora de "Algo Especial Protagonista del Presente", Adriana Sylvia Narvaja, periodista y docente de Quilmes, República Argentina.
Frases de la literatura sobre el amor – Del sitio Actualidad Literatura
https://www.actualidadliteratura.com/frases-de-amor-grandes-autores/

El escritor de teatro, Mauricio Kartun y su coautor

El pasado 25 de julio, el dramaturgo Mauricio Kartun escribió este texto sobre su gato Fausto. Para leer, y reflexionar sobre la vida. Y sobre la amistad…

“Hace 14 años heredamos un gatito de meses. Mis hijos y mi mujer se entusiasmaban con tenerlo en casa. Yo con más congelado sentido práctico me resistía. Nunca me habían gustado demasiado esos bichos. Impredecibles. Un verano en mis veinte por hacerme el “langa” con una muchacha que gustaba mucho de ellos, había alzado a uno en el puerto de Olivos y el muy mierda me había clavado las garras a la altura del codo. Cené haciéndome el distraído toda la noche con el brazo inflado como Popeye pero a rayas. Yo soy de los perros, decía, no me jodan a mí con los gatos.
Gato marrón. Alguna vez un pintor me había dicho que si mezclás todos los colores de la paleta da marrón, color caca me había dicho. No compraba jamás de los jamases ropa marrón, por ejemplo. 
El gatito encima era marrón. Caca pura. Chocolate decían mis hijos buscándole la imagen positiva.
Si entra un gato salgo yo, dije un poquito sobreactuado de más. Pero se ve que ya había “fayuteado” tantas amenazas yo, que ni pelota me dieron. O vieron la oportunidad de algún buen trueque.
Me dejaron bautizarlo para ver si me ponían más frufrú. Le pusimos Fausto.
Yo me sentaba a escribir, venía y se me sentaba arriba el hinchapelotas. Yo lo bajaba más o menos delicadamente. Y el pesado volvía. Como yo estaba mucho en casa me tenía de abrigo. ¿Qué soy, una estufa yo acá, carajo…? Resulta que acá se van todos y encima me lo banco yo todo el día al animal. Me di cuenta al final que era más fácil dejarlo hacer lo que quisiera, má sí, querés subirte, subite cabeza de termo. Cada tanto lo acomodaba para que no fastidie. Por lo menos es suavecito sentía.
Todos los días lo mismo. Eso. Y frotarse la cabeza contra mi oreja. Y ronronear.
Y uno no es de fierro tampoco.
Cuando unos meses después la familia me escuchó decir en la mesa “mi gatito” hicieron silencio compasivo. Nadie se rió, pero yo no soy ningún tonto, eh.

Escribí todas mis últimas obras con Fausto a cuestas. El tipo entendía la mierda esta de la dramaturgia. Cuando se sentaba encima de un borrador era claro que me lo estaba curando. Fue el curador de cada borrador impreso. Este sí, este no. Cuando se levantaba aburrido y se iba al balcón yo entendía con claridad que no valía la pena seguir haciendo fuerza y me iba con él. Si yo regaba él seguía con atención de espectador fascinado el recorrido del hilo de agua que drenaba la maceta, y yo pensaba y entendía la importancia evidente de no perder el hilo del conflicto eje. A veces la cosa no avanzaba; y el tipo se ponía a maullar. Yo sabía: rompía la hoja, hacía seis bollos y jugamos un rato al “metegolentra” en la puerta de la cocina. A la vuelta siempre se me ocurría algún otro recursito salva escena. Era tan práctico todo en el bicho que me hacía pensar a cada momento en la limpieza de las estructuras, en la belleza de las elipsis, en lo bueno de ir al grano.
Hace un par de meses se enfermó. Los riñones. Estaba viejo y muy flaco. Lo llevábamos a la veterinaria, le pasaban suero y levantaba de nuevo unos días.
Anteanoche llovía fuerte. Pidió salir al jardín, le abrimos, y él que le disparaba al agua como a la peste, él que no se alejaba nunca de los límites del territorio que alguna vez había meado, se fue caminando medio errante bajo la tormenta y se internó en el terreno lindero. Lo salimos a buscar con paraguas y linternas y lo encontramos acurrucado en el quincho de un vecino. 
Comprendimos que había llegado la hora. Se iba para terminar la vida alejado, ese atavismo raro y poético de los gatos. Ayer murió. Hice un pozo tal vez demasiado profundo en el jardín y lo enterramos. Le planté unos helechos serruchos. Yo lagrimeé, mi mujer lloró. Ella dice que como yo lloro poco sufro el doble, y debe tener razón. Pero puedo escribir, que al final es catarsis también. Y despedirme en letras. Cada uno hace lo que puede.
Chau Fausto, Chau coautor.
Hoy salimos a caminar y a la vuelta lo extrañamos al entrar a la casa. Me saqué el ponchito marrón que enrollo sobre el abrigo marrón, que me calzo sobre mi camisa marrón (todos los que me conocen saben de esta manía que vaya a saber cómo me ha agarrado a mí del monocromo desde hace varios años, si hasta medias marrones tengo en la fotito, sentado sobre mi sillón marrón). 
Agarré la compu para seguir con la obra que me desvela pero no, salió esto”.
Mauricio Kartun,
dramaturgo argentino

El pájaro de fuego (leyenda rusa)

       Hace siglos, en un país lejano, reinaba un poderoso zar. Entre sus súbditos se contaba un joven arquero que poseía un corcel de guerra, un corcel de ancho pecho, ojos de fuego, cascos de hierro. Hoy no se ven esos corceles. Duermen bajo tierra con los guerreros que los montaron; pero saltarán de sus tumbas, ellos y sus valientes, cuando Rusia vuelva a necesitarlos.
        Un día de primavera, el joven arquero montado en su corcel, cruzaba un bosque. Verdes eran los árboles; florecillas azules salpicaban el suelo; las ardillas saltaban de rama en rama y entre las hierbas corrían las liebres. Pero no se oía gorjear un pájaro. Sólo sobresaltaba el silencio del bosque el ruido de los cascos del caballo.
- ¿Qué ha pasado con los pájaros? - se preguntó, en voz alta, el joven.
        Apenas pronunciadas estas palabras vio delante de sí, en el suelo del camino, una pluma más grande que la de un cisne o la de un águila. Parecía una llama, pues le daba el sol y era una pluma de oro puro. Supo entonces el joven por qué no cantaban las aves del bosque: el pájaro de fuego había pasado por allí.
- ¡No toques la pluma! – dijo el corcel.  Déjala donde está. Si la levantas, te arrepentirás y conocerás el miedo.
        El joven titubeó un momento y al fin se dio:
- Llevaré la pluma al zar. Me recompensará generosamente, pues ningún zar del mundo posee una pluma del pecho ardiente del pájaro de fuego.
        Saltó del caballo, alzó la pluma de oro, y emprendió el regreso, a la carrera a través del bosque, en dirección al palacio del zar. Llegado al palacio se inclinó ante el monarca y le presentó la pluma.
- ¡Gracias! – dijo el zar, después de examinarla complacido. Pero si trajiste una pluma del pájaro de fuego, puedes traer también el pájaro mismo. Me agradaría verlo. Una sola pluma no es presente digno de un zar. Trae el pájaro, de lo contrario, no estará segura tu cabeza. 
        El joven arquero se inclinó respetuosamente y se retiró. Ya en el patio del palacio, donde le aguardaba el corcel, se echó a llorar: comenzaba a conocer lo que era el miedo.
- ¿Por qué lloras, mi amo? – le preguntó el caballo.
- Porque el zar me ordena, bajo pena de muerte, que le traiga el pájaro de fuego y es cosa que ningún hombre puede realizar.
- Te dije que conocerías el miedo si levantabas la pluma… No llores ahora. La dificultad no está en este momento, sino más tarde. Ve a ver al zar y pídele que ordene desparramar en la pradera, a medianoche, cien sacos de maíz. 
        Así lo hizo el joven y el zar dio la orden.
        A la mañana siguiente, al romper el día, el joven arquero se dirigió a caballo hacia la pradera donde habían desparramado las cien bolsas de maíz. En el centro de ella se levantaba un gran roble. El joven descendió del caballo, lo soltó para que paciera a su antojo y luego trepó al árbol y se escondió entre las ramas.
        De pronto oyóse un ruido de tempestad que partía del bosque vecino, cuyos árboles se agitaban como a impulsos de un viento huracanado. Era que llegaba, volando, el gigantesco pájaro de fuego. No tardó en aparecer. Entre estruendosos aleteos bajó a la pradera y comenzó a devorar el maíz.   Entretanto el corcel pacía tranquilamente, pero poco a poco se acercaba al sitio donde se había posado el pájaro de fuego con las alas extendidas. Llegó al lado mismo del pájaro y, súbitamente, alzó una pata y la dejó caer sobre un ala del pájaro de fuego. Éste se agitó furiosamente, aleteó con gran violencia, pero fue en vano. El caso del corcel lo mantenía sujeto al suelo. Entonces el arquero descendió del árbol provisto de tres gruesas cuerdas, corrió hacia el lugar donde se debatía el pájaro y lo ató sólidamente, Luego montó a caballo, y llevando a la grupa el ave maravillosa, se encaminó hacia el palacio del zar.
        El zar contempló con orgullo el pájaro de fuego tendido a los pies del trono. Volvió luego la mirada al joven arquero y le dijo:
- Así como pudiste traer el pájaro de fuego, has de poder traer a mi prometida que aguardo desde hace años. Es la princesa Vasilisa y vive en el país de Nunca, en el confín del mundo. Si no cumples mi deseo, la espada hará rodar tu cabeza.
        Se retiró el joven, llorando. En el patio del palacio, el corcel le preguntó la causa de su aflicción y luego de saberla, dijo:
- Ve a ver al zar y dile que te proporcione una capa de plata con techo de oro y además los manjares y las bebidas más finas.
        El zar escuchó al joven y ordenó que se le proveyera de una carpa de plata con techo bordado de oro, y de los más exquisitos vinos y manjares.
        El arquero no perdió tiempo en partir, montado en su corcel de guerra, hacia el lejano país de Nunca. Al cabo de muchos días y de muchas noches de viaje, llegó al confín del mundo, donde, del mar azul, nace el sol.
        A orilla del mar detuvo el arquero el corcel, cuyos pesados cascos se hundían en la arena. Detuvo el corcel y miró a lo lejos. Divisó, por fin, a la princesa Vasilisa, que navegaba en bote de plata con remos de oro.
        El arquero dejó el caballo paciendo en la playa y luego levantó la carpa espléndida. Dentro de ella tendió la mesa con los finos manjares y los vinos y se sentó a comer.
        La princesa Vasilisa, atraída por la curiosidad, remó hacia la playa, desembarcó y anhelante, se aproximó a la carpa. El arquero salió a su encuentro y con fina cortesía la invitó a entrar. La princesa aceptó la invitación, siempre seducida por la novedad. Comió de las variadas golosinas y bebió, a instancias del arquero, copa tras copa, del vino del zar. El efecto del vino no tardó en manifestarse en la delicada princesa. Cerró los ojos, se reclinó en los cojines y se quedó profundamente dormida.
        El joven arquero corrió en busca de su corcel de guerra; levantó a la princesa en sus fuertes brazos y partió con su bella carga. Días y noches resonaron los solitarios caminos bajo los cascos del caballo.
        Grande fue el júbilo del zar al ver aparecer al arquero con la bella princesa.
- ¡Suenen trompetas! ¡Repiquen campanas – ordenó – para anunciar mis bodas!
- ¿Qué es este alegre ruido de campanas? – preguntó la princesa entreabriendo los ojos. ¿Dónde está el mar azul y mi barca de plata?
- Lejos está el mar azul – replicó el zar – y en vez de barca de plata, tendrás un trono de oro. Repican las campanas anunciando nuestras bodas. 
        La princesa miró al zar con ira y disgusto. El zar era feo y su expresión revelaba malos sentimientos.
- En medio del mar azul – replicó la princesa – hay una gran piedra y debajo de esa piedra está mi vestido de bodas. No puedo casarme con nadie si no llevo ese vestido.
- ¡Pronto, arquero! – exclamó el zar, dirigiéndose al joven. ¿Has oído lo que acaba de decir la princesa? Monta a caballo y corre hacia el país de Nunca. Trae el vestido de bodas que se encuentra oculto debajo de una gran piedra en medio del mar. Si no vuelves con él, perderás la cabeza. 
        Llorando se retiró el joven. En el patio, su corcel de guerra le habló así:
- Te dije que te arrepentirías de alzar la pluma de oro del pájaro de fuego. Bien, no llores ahora. Es preciso partir en busca del vestido de bodas.
Pintura popular rusa 
        Al cabo de muchos días y de muchas noches llegaron a la orilla del mar azul, en el confín del mundo, donde nace el sol. El joven arquero contemplaba tristemente la lejanía del mar. Pero el corcel miraba impaciente hacia cierto sitio de la playa. Miró también el joven hacia ese lado y vio un cangrejo gigante que se movía pesadamente, aproximándose al lugar donde él estaba. El caballo, entretanto, permanecía inmóvil; pero cuando el cangrejo se acercó a sólo una cuarta, el corcel alzó una pata y la dejó caer sobre el gigantesco habitante del mar.
- ¡Me matas! ¡Me matas! – chilló el cangrejo. ¡Déjame vivir y haré lo que quieras!
- Bien – replicó el caballo-; te dejaré vivir a condición de que me traigas el vestido de bodas de la princesa Vasilisa que se encuentra debajo de una piedra en medio del mar. 
        Prometió el cangrejo y entonces el caballo lo dejó ir. Apenas se internó en el agua, el cangrejo lanzó un raro chillido e inmediatamente se agitó la superficie del mar; de todas partes acudían al llamamiento centenares y centenares de cangrejos pequeños. Un instante después desaparecían todos, alejándose mar afuera. Por largo rato reinó el silencio, y ya creía el joven arquero que el cangrejo había faltado a su promesa, cuando las aguas volvieron a agitarse, y asomó en ellas una revuelta muchedumbre de cangrejos. En medio de ellos se destacaba un objeto brillante: era el cofre de oro que contenía el vestido de bodas de la princesa. La masa de animales marinos avanzaba rápidamente. Al llegar a la playa se apartaron los de adelante y avanzaron sólo los que transportaban el cofre. Cuidadosamente lo depositaron en la arena y, retrocediendo, volvieron al mar.
Cofre del Museo Ruso 
        Alzó el joven el cofre, montó a caballo y partió a toda carrera.
        Grande fue el júbilo del viejo zar al recibir de manos del joven el cofre de oro. Llevándolo en brazos, corrió hacia la estancia donde se hallaba la princesa, a la vez que ordenaba que volvieran a repicar las campanas, que sonaran las trompetas y que se levantaran banderas y gallardetes para anunciar sus inminentes bodas.
        La princesa lo recibió fríamente.
- No me casaré – díjole-, sino después de que haya sido castigado el hombre que me trajo aquí. Ha de ser arrojado en un caldero de agua hirviente. 
        Al instante, ordenó el monarca que se encendiera una gran hoguera para calentar un gran caldero lleno de agua en el cual sería arrojado el joven arquero. Como ven, el zar no alentaba el menor sentimiento de gratitud.
- ¡Ay de mí! ¡Ay de mí! – exclamó el joven cuando fueron a prenderlo para dar cumplimiento a la orden terrible - ¿Por qué alcé esa maldita pluma del pájaro de fuego? ¿Por qué no hice caso de las palabras de mi fiel corcel?
        Y suplicó que le permitieran despedirse del corcel.
- Muy bien – dijo el zar. Que se despida del caballo con todas las lágrimas que quiera, pero muy rápidamente porque el caldero lo está ya esperando. 
        El joven arquero cruzó el patio y luego, abrazando el cuello del caballo, se lamentó:
- ¡Ay de mí! ¡Por no haber hecho caso de tus palabras, no volveré a verte más, mi fiel corcel! Nunca más iremos juntos en veloz carrera bajo los verdes árboles…
- ¿Qué te ocurre? – preguntó el corcel.
- El zar ha ordenado que me arrojen en un gran caldero lleno de agua hirviente.
- Nada temas- dio el caballo. Esto lo ha preparado la Princesa Vasilisa que te quiere bien. Las cosas resultarán mejor de lo que yo esperaba. Vuelve y cuando se preparen para asirte, para arrojarte al caldero, adelántate rápidamente y arrójate tú mismo en el caldero. 
        Regresó el arquero, demostrando una entereza que asombraba a todos. En eso apareció la princesa y preguntó:
- ¿Están seguros de que el agua hierve?
- ¡Oh, sí! – le respondieron los criados. Mira las burbujas que levanta.
- Yo misma me cercioraré – dijo la princesa, y aproximándose al caldero extendió un brazo entre la nube de vapor que se levantaba del agua. Algunos dicen que tenía en la mano algo que dejó caer en el agua y otros dicen que no…
- Sí, está hirviendo… - declaró.
        Inmediatamente se precipitaron varios criados para apoderarse del joven; pero antes de que lo tomaran, éste se adelantó, y de un salto se arrojó dentro del caldero.
        Dos veces se sumergió en el agua hirviente y súbitamente, saltó fuera del caldero y se plantó delante del zar y de la princesa, tan bello, tan admirablemente bello, que todos se quedaron con la boca abierta.
- ¡Es un milagro! ¡Un milagro! – exclamó, al fin, el zar. ¡Yo también voy a rejuvenecerme!
Y entusiasmado, antes de que pudieran impedírselo, se precipitó en el caldero.
        Pero esta vez el resultado fue muy diferente. El viejo zar pereció quemado en el agua hirviente.
        ¿Y aquí se acaba la historia? No. Enterraron al zar y llevaron al trono al joven arquero, el cual, poco después, se casó con la princesa Vasilisa. Dicen que vivieron felices, y no sólo ellos, sino también el corcel de guerra, para el cual mandaron construir un cómodo establo dorado.
La fuente de esta publicación es el diario La Prensa de la República Argentina, del 27 de julio de 1932, y la foto pertenece a Adriana Sylvia Narvaja 
Ilustración clásica: Iván Yákovlevich Bilibin
        Iván Yákovlevich Bilibin (1876 -1942). Uno de los ilustradores más influyentes del siglo XX que tomó parte en el Mir iskusstva, movimiento artístico ruso, inspirado por una revista del mismo nombre, que tuvo gran influencia en Rusia y contribuyó a revolucionar el arte Europeo en los primeros años el s. XX.
        Su reconocimiento fue temprano, con apenas veintitrés, y gracias a unas innovadoras ilutraciones sobre Cuentos de hadas rusos en las que ya aparece una característica constante en su obra: el folclore eslavo como principal fuente de inspiración. Os dejo las ilustraciones que hizo para la antología Cuentos maravillosos rusos de 1912, así como las ilustraciones para dos cuentos muy populares en Rusia: Vasilissa la hermosa y El pájaro de fuego y el lobo gris.

Imagen de portada del Pájaro de Fuego - Del sitio Bennu, mitos y leyendas
http://africacuentosmitosyleyendas.blogspot.com.ar/2011/09/el-pajaro-de-fuego.html

Ilustraciones de Iván Yákovlevich Bilibin
http://rz100.blogspot.com.ar/2014/03/ilustracion-clasica-ivan-yakovlevich.html

Ilustración del caballo
https://es.dreamstime.com/stock-de-ilustraci%C3%B3n-caballo-hermoso-image52612521

Ilustración del cofre
http://esascosasquevalenlapena.blogspot.com.ar/2017/07/kandinsky-y-rusia-en-el-museo-ruso-de.html