Consumir cultura beneficia la salud mental y disminuye el riesgo de sufrir depresión

Un estudio llevado a cabo en Noruega demuestra que participar en actividades culturales repercute positivamente en la salud mental y emocional, y disminuye el riesgo de sufrir depresión.
        En una publicación del día 11 de febrero de 2016, hace ya un año, el pensador Moisés Cruz Évora informa sobre la imperiosa necesidad que tienen los seres humanos de participar de actividades culturales como forma de evitar la temida depresión, entre otros males.
        Évora, diplomado en Magisterio y licenciado en Psicopedagogía por la Universidad de La Laguna, es a la vez colaborador del sitio digital de informaciones Mundiario, y es allí donde publicó esta nota tan interesante como provechosa.
        “Si consumir cultura ya era beneficioso por el disfrute que produce, ahora lo es además para la salud mental y emocional”, sostiene Évora.  “Una investigación llevada a cabo en la Universidad Noruega de Ciencia y Tecnología ha demostrado que aquellos adultos que regularmente leen, visitan museos, van al teatro y que, en general, dedican parte de su tiempo al consumo de cultura, son más felices, gozan de mejor salud mental y tienen menor riesgo de sufrir depresión que aquellos que no lo hacen”. Enhorabuena.
         Según explica Mundiario, para llevar a cabo esta investigación se utilizaron los datos del estudio de la salud de la provincia noruega de Nord-Trøndelag. Este estudio, realizado entre 2006 y 2008 y en el que participaron 50.797 adultos, se basó en cuestionarios a través de los cuales se pudo reflejar la frecuencia con la que estos adultos participaban en actividades culturales, así como su salud mental y sus hábitos de vida, incluyendo la actividad física. Asimismo, se incluyó un análisis médico de los individuos para registrar sus estados de salud, su satisfacción con la vida y sus niveles de ansiedad y depresión.
        “Los resultados, publicados en Journal of Epidemiology and Community Health, demostraron la existencia de una relación positiva entre la cantidad de cultura que se consume y los estados de salud mental y emocional de los consumidores” comenta Évora.  “Lo que se traduce en mayores beneficios para la salud mental y emocional y mayores índices de bienestar a mayor consumo de cultura, entendiéndose como consumo la participación regular en actividades culturales” concluye.
         "La frecuencia de la participación cultural y el número de diversas actividades están positivamente asociadas a una buena salud, una buena satisfacción con la vida, un menor nivel de ansiedad y un menor nivel de depresión" afirma el doctor Cuypers, responsable de esta investigación, por lo que la salud mental y emocional se verá beneficiada a mayor número de participación en actividades culturales distintas. Según la información, es tan importante el tiempo dedicado a la cultura como la variedad de actividades en las que se participa.
        Évora asegura: “Cierto es que es inmensamente agradable sumergirse en los trazos de una pintura, en los rasgos de un rostro pintado sobre un lienzo, o perderse en las intenciones de la mirada de un retrato que, en muchas ocasiones, sólo el pintor conoce. También lo es sumergirse en la lectura, perder la noción del tiempo escuchando a los personajes a través de la voz que le da el escritor con cada palabra, o viajar a los escenarios que describe una novela y moldearlos con la imaginación que permite poner elementos en los rincones que el autor no describió”.  “También lo es visitar museos y dejarse sorprender con todo lo que ellos encierran, que nunca es poco ni menor que la sorpresa que generan. Escuchar música, ver películas, vibrar en el teatro, emocionarse en los musicales, o visitar, conocer y comprender otras culturas y sus expresiones, también lo es”, detalla el autor.
        Doblemente beneficioso si además de bueno para nuestro entendimiento y nuestra alma, lo es para nuestra salud mental.
        Regalarse cultura es vivir momentos que jamás se olvidarán, ya lo hemos comentado en el caso del teatro infantil que los abuelos pueden vivenciar con sus nietos. Pero no es sólo para grandes o para chicos, sino para todos.
        Por otra parte, los emprendimientos culturales suelen conllevar un gran esfuerzo, que muchas veces no es recompensado en dinero para actores, actrices, pintores, etc. Así que regalar y regalarse cultura es una forma de apoyar e impulsar la cultura en nuestras ciudades, tan llenas de tensiones, tan alejadas de la vida cultural, tan apresuradas en su forma de vida moderna y llena de problemas.
        Darse un tiempo para uno mismo es el mejor regalo que nos podemos dar. Invitar a otras personas a compartir ese tiempo con nosotros es un regalo inapreciable que llevaremos para siempre en nuestro corazón.
        Y como dice la frase, “las cosas importantes de la vida no son cosas”. De allí que nos puedan robar muchos objetos, quizá, pero jamás van a poder llevarse los grandes momentos que vivió nuestro corazón.
Del sitio Mundiario de España, primer periódico global de análisis y opinión. La foto de portada de este nota, con el museo y los asistentes disfrutando de la Mona Lisa, pertenecen a la nota de Mundiario.
http://www.mundiario.com/articulo/sociedad/consumir-cultura-beneficia-salud-mental-y-disminuye-riesgo-sufrir-depresion/20160210232142053711.html

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