Drácula, o la lucha contra las anárquicas fuerzas del mal

 
"Tiéndete aquí a la orilla de tanta espuma, 
de tanta vida que se ignora y se entrega: 
tú también perteneces a la noche. 
Extiéndete, blancura que respira, 
late, oh estrella repartida, 
copa, 
pan que inclinas la balanza del lado de la aurora, 
pausa de sangre entre este tiempo y otro sin medida".
Octavio Paz 
“Más allá del amor”
          Anduvo el miedo dando vueltas por el Teatro Don Bosco, donde el pasado sábado 18 de marzo se presentó “Drácula”, una obra de teatro realmente conmovedora que finalmente termina con todos los miedos. Puntualmente a las 20.30, la oscuridad ganó la sala y el pueblo entero de aldeanos salió al escenario a cantar, ya que toda la obra es cantada, lo que la hace tan difícil y a la vez, tan profunda y hermosa. Hay que ser valiente para encarar este auténtico desafío, y el elenco lo asumió como tal y así triunfó. Felicitaciones.
        Esta presentación, dirigida notablemente por Noelia Gaspar Gandosi, se basa en la obra “Drácula, El Musical”,  una de los trabajos argentinos más importantes en su tipo, y que fuera escrito y dirigido por  Pepe Cibrián, con música de Ángel Mahler. Producido por Tito Lectoure, se estrenó en el Estadio Luna Park en 1991.  Pero la magistral contundencia de su música y sus personajes no murió, por el contrario, sigue cautivando a todos los públicos.

Mina y Jonathan, la pareja de enamorados que debe luchar contra el mal 
        Claro que decimos “miedo” porque sería difícil encontrar a alguien que no sienta un poderoso escalofrío sólo al oír el temido nombre de este famoso conde, que es, a nuestro juicio, la más acabada simbolización de la oscuridad, del mal y de la destrucción. Y sin embargo, el conde ama, y ama con locura. De ahí viene el nudo gordiano que atenaza su alma, durante los siglos y siglos de su eternidad sin final.
        Sobre el tema, una interesante nota de “El Jardín de Psique” cita al psicólogo Carl Gustave Jung, para quien este símbolo representa  “todo lo sobrehumano, la luz cegadora, la oscuridad del abismo, la fría apatía de lo ilimitado en el tiempo y en el espacio, y lo siniestramente grotesco del irracional mundo del azar.” De allí que este vampiro, cualquiera de ellos (no hay uno, son varias las leyendas sobre personajes históricos) nos produzca el temor a toda aquella “sombra” que todos llevamos dentro: la violencia, la agresión, la necesidad de destruir, los celos, la envidia, el ansia de poseer al otro. O al menos, de poseer su sangre, precioso líquido vital que corre por las venas dándonos vida. Y que el vampiro anhela tomar para alimentarse. Y sólo el amor, sólo la luz que destruye al monstruo, será la salvación de todos los demás. Y quizá, el descanso de quien tanto amaba sin remedio, como le sucede a famoso conde.

 Portada de un libro alemán de 1733 sobre vampiros.
         En el caso de la obra de Bram Stoker, y que causara sensación y enorme terror con su “Drácula” en plena Inglaterra victoriana, a su vez tiene un gran contenido erótico, en una época donde todo erotismo estaba prohibido. Pero como lo prohibido siempre surge, se suma a las antiguas leyendas europeas, especialmente de Europa del Este, y provocan un resultado aterrador. Drácula toma sangre. Drácula no puede verse en los espejos. Drácula puede convertirse en niebla, o en lobo, trepar o entrar en los hogares por cualquier lugar, o bien, atravesar las puertas. Duerme en un sarcófago donde descansa la tierra de sus antepasados (elemento fundamental para que pueda mantener su status de “vivo” aunque es un “no-vivo”) y tiene pensado mudarse a la cristiana Inglaterra, en un barco que llega con su carga de males sin cuento.
El elenco de Drácula en pleno, luego de una actuación espectacular 
        Pero en el musical estrenado en el Teatro Don Bosco de Bernal, del que venimos hablando, Drácula, al fin, es un ser sin tiempo, pero que debe atravesar la eternidad sufriendo un amor imposible, el amor por una dama que él mismo destruyó, y ahora pugna por encontrar. Lo dice bien Fyodor Dostoyevsky: “¿Qué es el infierno? Yo sostengo que es el sufrimiento de ser incapaz de amar”. Y si bien lo único que puede detener la carrera de muerte y destrucción del vampiro es un rito en el cual debe clavarse una estaca en su corazón, hay que ser justos: Drácula ya lleva clavado un puñal, el puñal del amor desencontrado, el más temido de los amores. El que no tiene respuesta. El que nos arrastra y nos lleva sin solución, sin final, por un largo corredor oscuro donde el ser amado no está. Ni estará jamás. Tremendo castigo infligido al conde, que lo arrostra por toda la eternidad.
De izquierda a derecha, Nany, Lucy, el Conde Drácula, Mina, Jonathan y el doctor Van Helsing
        Con una música contundente, cambios de vestuarios exactos, coreografías perfectamente sincronizadas, Drácula es una obra que nadie debe dejar de ver. Ya hablamos de su DirectoraNoelia Gaspar Gandosi. Hablaremos ahora de los personajes principales, y lamentamos no poder nombrarlos a todos, ya que hay más de veinte artistas en escena: Malcom Cabado en el papel de JonathanLaura Abatte en el de MinaMercedes Vellón en el de la estupenda Nany, Cristian Ravenna en el del doctor Van Helsing y el de Lucy, la amiga de Mina, en el de la misma Directora Gandosi. Me guardo la última carta para el final: la interpretación de Drácula, a cargo del gran Carlos A. Ferrer, que conmovió a toda la sala e incluso (no lo cuenten), nos hizo emocionar hasta las lágrimas con su voz y su canción de amor. La Coreografía y Puesta en Escena estuvo a cargo de Franco Maciel, quien ya demuestra sus dotes de bailarín en el escenario. Todos juntos son una maravilla, y pueden encontrar sus fotos en Facebook“Drácula 2017”. (https://www.facebook.com/dracula2017/?fref=ts)
Los mencionados, junto a la conductora de "Algo Especial Protagonista del Presente", Adriana Sylvia Narvaja, en el centro
Fragmentos de la historia 
        Pero mejor vengan a verlos. Sin contar el final, contaremos la historia. Jonathan Harker, joven que trabaja para un estudio inmobiliario, debe viajar a Transilvania para formalizar la venta de un castillo que está en manos de un conde, que a su vez quiere comprar una propiedad en la Inglaterra de fin del siglo XIX. Ya los aldeanos le recomiendan abandonar esta idea insensata: “la maldición nos devorará a todos, aquel pueblo está habitado por muertos”, le dicen, y le insisten: “Señor, por favor, esto es una maldición que caerá sobre usted y nos destruirá; no puedo contarle más, vuelva por favor”. Y le aseguran: “¡Eso necesitará, que todos los santos lo protejan, usted está loco, señor, loco!”.
        Pero Jonathan no está dispuesto a retroceder, le ha prometido a Mina, su amada, que volverá pronto. Ya desde un comienzo este viaje está lleno de presagios para los amantes, y los campesinos insisten con el halo demoníaco que circunda toda la zona hacia donde él se dirige. Mina sufre esta partida como nadie la ha sufrido: había perdido a sus padres en un horrible accidente, y ahora Jonathan se va. Afortunadamente, su Nany la acompaña desde pequeña, la ha criado e intenta consolarla: “Él no está muerto, él está de viaje por trabajo y viene para casarse, lo que sucede es que el correo es lento”.
Saludo final del pueblo, encabezado por el coreógrafo Franco Maciel 
        También el joven sufre su soledad, y ambos dos, a la distancia, cantan una hermosa canción. “Yo sin ti estoy tan perdido y siento que la vida se tiñe de gris” se dicen a lo lejos. Lucy, la amiga de Mina, también intenta consolarla, pero su situación pasará de gris a negro en pocos momentos: tiene miedo de terminar como su madre, presa de la locura, y siente la presencia anunciada del vampiro que está apoderándose de su ser.
        Jonathan llega al castillo, donde el Conde tiene como mascotas a seres humanos, y se alegra de concretar la operación en Inglaterra. “Hace siglos quiero ir allí”, aclara, y asegura “es la primera vez que del castillo saldré”. Es lo que el conde anhela: “perderme entre la gente de su pueblo y de su Majestad Británica, y buen súbdito ser”. En ese momento, Jonathan, sin querer, se lastima la mano y sangra. Los ojos del vampiro no pierden detalle, pero se contiene: el joven lleva un crucifijo en el cuello. Y los vampiros no pueden avanzar frente a las imágenes de Dios.
        El Conde aduce que tiene “compromisos que atender” y se retira, dejando a Jonathan en compañía de sus “leales gitanos” que lo seducen y lo atrapan. “No me puedo resistir, te embriaga, nunca antes lo sentí”, dice el joven sobre el baile y el desenfreno. El conde le recomienda: “Entonces disfrute y sea feliz, es imposible los deseos reprimir”.

Saludo final de todo el elenco 
Bodas de sangre
        Mientras tanto,
 Lucy empeora, y es atendida por el doctor Van Helsing. Ella tiene síntomas de posesión y se obsesiona con “su dueño”, el vampiro al que ve en el espejo. Mina propone llevarla al hospital, pero el doctor  decide dejarla que tome aire para oxigenar sus nervios atormentados.
        “Somos felices, somos cristianos” cantan los ingleses, sin saber que la Muerte viene en barco. “Algo está en el aire y no es humano” dice un marinero con terror, mientras Lucy espera al conde, a quien ahora pertenece por completo. El barco llega solo, con sus marineros muertos y un sarcófago del que nadie sospecha qué contiene.  Ya repuesta, Lucy se casa con Arthur, mientras el Conde asiste a la boda. El destino no puede verse más brillante para los dos enamorados: “el sol siempre brillará, enamorados eternamente, cómo expresar lo que sentimos hoy”.

El encuentro entre el Conde Drácula y la bella Mina
        Pero la oscuridad impone su ley, y Lucy muere en brazos de su amado Arthur. El terror cunde, pero el conde queda impactado por la visión de Mina, la que cree es su antiguo amor. “¿Cómo quebraré ese cuello si es algo bello? ¿Cómo a una flor tan pequeña le quitaré su néctar para que sea mi presa? Si lo hago, perdida estás también…” se pregunta el vampiro, y se ve enfrentado a este tremendo dilema, el de amar sin su amada o el de poseer sin destruir a la que ama.
         “El Apocalipsis llegó”, dice la gente en la calle. “Asesinatos, muertes, calamidad” aseguran, y buscan la manera de derrotar al monstruo, quien captura a Mina. Pero ella lo rechaza, y le asegura que no es la persona que él está buscando con anhelo. “Eres un monstruo, una bestia, no eres humano” le grita ella.  Y llega el final que no contaremos, pero que, pleno de emoción, hizo despegar de sus asientos a la sala llena del Teatro en un cerrado y merecido aplauso, un aplauso que no quería terminar, un merecido reconocimiento a esta gran presentación que jamás olvidaremos.
        Auguramos que este éxito no dejará de repetirse.
        Y la luz, triunfará.

De vampiros y otros problemas mentales
        Ahora bien, el vampirismo, ¿existe?. Hoy se habla mucho del vampirismo energético, pero aquél del que hablan las leyendas, ¿es real?. “El vampirismo clínico es un raro trastorno mental, una parafilia caracterizada por la excitación sexual asociada con una necesidad compulsiva de ver, sentir o ingerir la sangre existiendo o no el autoengaño creencial de ser un vampiro” dice la Wikipedia. O sea, la fórmula sería así: tengo un problema profundo, me creo un vampiro, actúo como tal.
        Sin embargo, poco se sabe de esta afección. “Aunque en la literatura médica se trata el tema hace más de cien años, la bibliografía es escasa. El vampirismo fue propuesto formalmente como afección clínica particular en 1985 por Herschel Prins y en 1992 Richard Noll describió sus características con el nombre de síndrome de Renfield” continúa la información. Sin embargo, este trastorno no figura en los manuales diagnósticos mundiales
        En la historia, en las crónicas periodísticas y en los registros policiales existen muchos personajes cuya conducta criminal o acciones sangrientas tienen características psiquiátricas indudables que permitirían clasificarlos como pacientes de vampirismo.
        Quizá el más conocido de los que fueran acusados de vampiros fue Vlad Draculea. Sigamos leyendo la Wikipedia

El temido Vlad Tepes, según una imagen de la Wikipedia 
“Este personaje histórico, extremadamente cruel y violento, apodado "Tepes" por su método preferido de tortura, el empalamiento, fue un voivoda o príncipe de Valaquia (hoy parte de Rumanía), declarado héroe rumano por librar a la región y a Europa de los otomanos. Vlad Tepes inspiró el personaje protagonista de Drácula en la novela de Bram Stoker; pero no existen registros o documentos históricos que lo acusen de beber sangre humana aunque sea una referencia obligada al tratar el tema del vampirismo y su vida está entretejida con el mito del vampiro.  Sus crímenes y excesos sugieren que podría haber padecido algún otro tipo de trastorno psiquiátrico, aunque hay quienes señalan que sólo fue un hombre desalmado pero de su tiempo, pues le tocó enfrentar desde niño unos problemas para los cuales era común en esa convulsa época aplicar castigos y medidas extremas escarmentadoras”.
La bella condesa acusada de utilizar sangre de doncellas para mantener su hermosura 
 El Vampiro, litografía por R. de Moraine del siglo XIX ilustrando el momento en que después de exhumado se destruye un vampiro clavándole una estaca en el pecho.
        Pero no fue el único.También se habla de la “Condesa Sangrienta”, Elizabeth Báthory:
“Llamada "La Condesa Sangrienta", fue una aristócrata húngara que vivió entre los siglos XV y XVI, famosa en Europa por su belleza. Después de quedar viuda en 1604, para no perder su juventud y hermosura, practicó la magia negra y asesinó a 650 jóvenes campesinas a quienes torturaba y desangraba para obtener sangre para sus baños o para beberla, considerando que la sangre de doncellas vírgenes la conservarían bella y lozana, hasta que el emperador Matías de Habsburgo y el Palatinado la detuvieron y la juzgaron. Fue condenada en 1611 a cumplir cadena perpetua emparedada en sus aposentos en donde murió en 1614”. 

        La lista es larga y llega hasta nuestros días gracias a la crónica periodística. Probablemente el dolor y la soledad, los grandes generadores de males en todas las épocas, favorezcan las patologías demenciales, que implican siempre un “encerramiento” de la psique en sí misma, una obsesión por lograr aquello que se desea, una falta de límites en cuanto a los desenfrenados impulsos de la persona, y un ansia de poseer aquello que, en realidad, no se puede amar. 
  Por eso dijimos al principio que todos llevamos dentro nuestro a un vampiro, en la medida que no podamos “salir” de nuestro problema para ver el de los demás. Sólo la comunión con los otros nos protege de la enfermedad mental, sólo el amor y el trabajo (y aquí habla Sigmund Freud, no hablamos nosotros) nos ayuda a contactarnos y a establecer los necesarios puentes con los otros.
Emocionado saludo final de Nany 
        Quizá el vampiro lo aprenda algún día. Pensamos que quizá no lo hayan atrapado, sino que él se ha dejado atrapar, al no poder resolver el dilema que lo acosaba. Saque usted mismo, amigo lector, sus conclusiones, una vez que vea este musical espectacular. 
Argumento de la historia de Bram Stoker
        
Drácula es una novela publicada en 1897 por el irlandés Bram Stoker, quien ha convertido a su antagonista en el vampiro más famoso. Se dice que el escritor se basó en las conversaciones que mantuvo con un erudito húngaro llamado Arminius Vámbéry, quien le habló de Vlad Drăculea. La novela, escrita de manera epistolar, presenta otros temas, como el papel de la mujer en la época victoriana, la sexualidad, la inmigración, el colonialismo o el folclore. Como curiosidad, cabe destacar que Bram Stoker no inventó la leyenda vampírica, pero la influencia de la novela ha logrado llegar al cine, el teatro y la televisión.
Parte del elenco en el saludo final 
        Desde su publicación en 1897, la novela nunca ha dejado de estar en circulación, y se suceden nuevas ediciones. Sin embargo, hasta 1983 no abandonó el terreno marginal de la literatura sensacionalista para incorporarse a los clásicos de la Universidad de Oxford.

        Stoker conocía los detalles de la superstición y atribuye a Drácula los rasgos peculiares del vampiro, tales como:
-Lograr obediencia de seres repulsivos, como las ratas, moscas, arañas y los murciélagos, pero también de los lobos, los dingos y los zorros.
-Telepatía, control mental.
-Una fuerza sobrehumana.
-Convertirse en animal o en niebla.
-Perder facultades durante el día. El vampiro huye de la luz diurna, que lo destruye

Saludo final de Jonathan
-Dormir sobre tierra, traída de su lugar natal, en el interior de un ataúd.
-Beber sangre humana (su único alimento) y convertir en vampiros a quienes aseste su mordedura fatídica y bautice con su propia sangre haciéndoles beberla. Si únicamente son mordidos, no se transforman en vampiros.
-Se le puede mantener a raya con crucifijos, ristras o flores de ajo, la Sagrada Forma consagrada y agua bendita; pero para que muera realmente, se le ha de clavar una estaca en el corazón o se lo ha de decapitar.

        También Van Helsing menciona que si, cuando está dentro del ataúd, se coloca una rosa sobre la tapa del mismo no podrá salir; aunque Harker y sus colegas no tienen ocasión de hacerlo.
        El Drácula de Stoker tiene todos los elementos de los vampiros que lo precedieron, más algunas características tomadas del hombre lobo, cuya historia había sido publicada poco antes.
Saludo final de Carlos Ferrer, en la piel del temido Conde 
Ver un clásico de clásicos, Nosferatu , una sinfonía del horror, película de F.W.Murnau, subtitulada en español, año 1922, en plena Alemania de entreguerras. ¡Aquí sí que el miedo está asegurado!
https://www.youtube.com/watch?v=16NL1aGuRWE
Saludo final de la Directora Noelia Gaspar Gandosi, quien hace el papel de Lucy 
Tema de amor de “Drácula, el musical” cantada por Juan Rodó
https://www.youtube.com/watch?v=IAlnVQKXK34
Saludo final de la bella Mina 

Información sobre el vampirismo desde la psicología junguiana, del sitio "Los Jardines de Psique"
http://www.losjardinesdepsique.com/2015/02/el-retorno-del-vampiro-una-imagen.html#sthash.p4MCiiIj.dpuf
Información sobre “Vampirismo” en el sitio digital Wikipedia:
https://es.wikipedia.org/wiki/Vampirismo
Información sobre “Vampiro” en el sitio digital Wikipedia:
https://es.wikipedia.org/wiki/Vampiro
Saludo final del doctor Van Helsing
Agradecemos al Teatro Don Bosco de Bernal y a sus coordinadores, Marisol Vecchi y Alejandro Pepe, la invitación a este espectáculo.
Las fotos pertenecen a Adriana Sylvia Narvaja, conductora del programa de radio que no está en el aire, "Algo Especial Protagonista del Presente", periodista y docente de Quilmes, República Argentina.

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2 comentarios:

  1. Adriana! Estamos inmensamente agradecidos por tan bella nota!!! Muchas gracias por las hermosas palabras!!! Muchas Gracias por su tiempo !!! ♥ Noelia

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    1. Mil gracias y mil bendiciones, el éxito será seguro! Adriana.

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